Pelo sin sulfatos, ni siliconas, ni parabenos, cruelty free, vegano y hacia zer waste.

La historia del cuidado de mi pelo SIN (sin sulfatos, ni siliconas, ni parabenos, ni alcoholes ni otros tóxicos) empieza en septiembre de 2014. Antes de esa fecha estaba haciendo búsqueda sobre cabello natural, para usar el mínimo de productos, hechos en casa con productos naturales si era posible, y encontré el movimiento no poo que significa sin champú. A continuación, os dejo con un post que escribí en marzo de 2016 (en mi antiguo blog, ya no activo) sobre mi rutina capilar en aquella época. Después, escribo cómo empecé el método curly girl en abril de 2018 y en qué momento estoy ahora.

Método no poo, post de marzo de 2016

Desde hace un año y medio, no he comprado ningún tipo de champú, acondicionador o jabón que se pueda encontrar en los estantes de los supermercados, droguerías o farmacias. Por lo tanto, también llevo un año y medio sin tirar todas las botellas de plástico que habría usado. Mi pareja y nuestro hijo también usan lo mismo, así que nuestra bañera es bastante minimalista, sólo hay una pastilla de jabón y un par de botellas reutilizables, ya veréis para qué.

Esto que estoy siguiendo es en realidad un método que tiene miles de seguidores en todo el mundo, especialmente en países anglosajones como Estados Unidos y el Reino Unido. El método se llama no poo o low poo que significa literalmente sin champú o bajo en champú. Básicamente es dejar de utilizar muchos o todos los productos químicos que contienen los champús, acondicionadores, jabones, mascarillas y geles convencionales y sustituirlos por otros productos que pueden ser totalmente naturales (como zumos de frutas, tés, vinagres, arcillas…) o champús, acondicionadores y jabones normalmente ecológicos que contienen ingredientes naturales y que no contengan los siguientes:

-No contengan sulfatos: los sulfatos desgarran el cabello y lo dañan. Evita cualquier palabra que incluya sulfato. Los metosulfats y otros ingredientes que empiezan por sulf- como sulfonatos y sulfosuccinats están bien.

-No contengan siliconas: las siliconas no hacen más que tapar el cabello dañado, cubren el cabello haciendo que parezca brillante y suave, pero no aportan ningún beneficio aparte de la simple apariencia. Evita ingredientes que terminen en -cona, -xana, -zana o -conol.

-No contengan parabenos: los parabenos son disruptores endocrinos y están relacionados con el incremento del riesgo de padecer cáncer. Evita cualquier ingrediente que termine en -paraben, como el metilparaben y otras combinaciones de palabras.

Hay también otros ingredientes a evitar. Cada una tendréis que hacer vuestra investigación porque hay muchos que están estudiados como nocivos para la salud. Por ejemplo, con las fragancias o perfumes se debe tener cuidado porque suelen ser como un cajón de sastre que las empresas utilizan para no listar otros ingredientes que están usando pero que no quieren exponer. Esto también es importante de cara a saber si los productos que estamos utilizando son veganos. Muchos de estos perfumes son de origen animal, así que llenos de sufrimiento animal. Pasa lo mismo con los ingredientes que son aditivos de color.

«Si no te lo puedes comer, no te pongas en la piel».

Algunas marcas de productos europeos que son low poo, son las que os escribo a continuación. Estas marcas, además, son o 100% veganas o tienen muchos productos veganos. Alemania es un país pionero en cosmética natural, ecológica y vegana, así que algunas de las marcas que conozco son Logona, Sante, Weleda, Lavera y Dr. Hauschka. Del Reino Unido, Faith in Nature, Soap Nuts y Funky Soap. De Francia, Cattier. Y para hacer consumo slow y local, Amapola Biocosmetics, Matarrania, Uvas Frescas y Armonía. Podéis comprar online la mayoría de estas marcas en tiendas como Admira Cosmetics, con precios competitivos y muy buen trato. Una empresa catalana que trabaja para ofrecer productos ecológicos, certificados, vela por el medio ambiente y por el producto de proximidad. O en Hola Vegano, donde todos sus productos son 100% veganos.

Y cómo ha sido mi viaje para conseguir no lavarme el pelo con productos convencionales? Decidí no utilizar más champús, acondicionadores, geles ni productos de estilismo en agosto de 2014, hace más de un año y medio. Había leído algunas cosas sobre este «método no poo» y empecé haciendo pruebas con algunos productos que más se oyen a hablar. Estoy hablando de una de las típicas rutinas que hace mucha gente o ha probado en algún momento cuando hace el cambio a este modo de lavarse el pelo que son el bicarbonato sódico para lavar el pelo y el vinagre para enjuagar. Mientras iba probando eso seguí leyendo sin parar y metiéndome en foros y grupos sobre no poo y fui descubriendo un mundo infinito en el que fui experimentando. Sería larguísimo de explicar todo lo que descubrí y probar, así que os dejaré unos enlaces para que vosotras mismas podáis hacer vuestra búsqueda. Porque en realidad, aquí no hay una fórmula mágica ni única. Así como cada cabello es diferente, los productos que cada una escogerá y le irán bien, también serán diferentes.

Haciendo un poco de resumen de mis tanteos, probé las arcillas, la harina de centeno, el bicarbonato sódico y las pastillas de jabón de toda la vida para lavarme el pelo; los vinagres, zumo de limón, tés, infusiones e incluso café para enjuagar, a modo de acondicionador. Y los aceites de coco, de aguacate y de oliva y la compota de manzana también para acondicionar y nutrir el pelo. Como productos para dar forma al pelo (ya que los tengo rizado y solía usar los productos especiales para rizos, espumas, geles y sprays) he probado el aloe vera, el gel casero hecho con semillas de lino y los aceites. He probado también de lavar el pelo con agua solo («water only» según terminología anglosajona), he probado de dejar el máximo de tiempo entre lavados, he intentado hacer más enjuagues entre lavados… Mucho ensayo y error, nunca mejor dicho.

Se habla de un período de transición que se pasa desde que dejas de lavarte el pelo con productos convencionales hasta que llegas a lo que llaman el nirvana de tus cabellos, que es tener un cabello sano, natural y bonito utilizando los productos que antes citaba. Yo estuve quizá un mes o un poco más con el pelo bastante grasiento de apariencia, pero eso pasó. Mis aceites naturales (el sebo del cuero cabelludo) se equilibraron y ahora mis cabello está limpio y brillante hasta 5 días sin lavarlos.

Quienes no conocíais este método seguro que todo esto os estará pareciendo muy extraño! Por eso, como os decía, os dejaré algunos artículos para que podáis investigar. También, cualquier cosa que deseéis preguntarme será bienvenida y trataré de responderos.

Y de todo esto, ¿al final qué me está funcionando mí y cuál es mi rutina? Desde hace más de un año utilizo pastillas de jabón ecológicas y veganas que no contienen ninguno de aquellos ingredientes nocivos para lavarme el pelo. Como aclarado uso el zumo de medio limón, que es lo mismo que 1 cucharada, diluido en una taza de agua. Me lavo el pelo con la pastilla de jabón, me aclaro con agua y por último me aclaro con este zumo de limón, que dejo sin enjuagar. Cuidado porque se ve que el limón sobre la piel es fotosensible y he leído que puede provocar quemaduras. También sobre el pelo, los aclara. Pero yo lo estado haciendo durante más de un año y no he experimentado ninguna de estas dos cosas, ni quemaduras ni cabello más claro.

Durante más de un año me he estado lavando el pelo de esta manera una vez a la semana, cada 7 días. Pero hará un par de semanas he reducido un poco, a 5 ó 6 días, porque realmente el 6º día, mi pelo ya no se veía limpio y brillante, así que no hay porque esperar tanto. El mínimo entre lavados, eso sí, es de 4 días, porque si se hace más a menudo entonces el sebo natural de la cabeza y del cuero cabelludo se desgarran demasiado y no tienen tiempo de recuperarse. El aclarado con un ácido, por eso el zumo de limón, los vinagres o los tés, es básico para restablecer el pH del cuero cabelludo después del lavado con el jabón que es alcalino. Entre lavados se pueden hacer los enjuagues que se quieran o no hacer ninguno, eso al gusto de cada uno. Yo suelo hacer un enjuague con el jugo de limón después de 2, 3 o 4 días del lavado. Por ejemplo, el lavado completo (jabón + zumo de limón) en sábado; un enjuague sería el lunes, martes o miércoles. Así consigo darle nueva forma al cabello, mis rizos vuelven a la vida. Día que pasa sin mojarlos, día que se me alisan. Si tuviera el pelo liso, probablemente no debería hacer enjuagados entre lavados.

De jabones de pastilla he probado varios. Hasta hace poco había estado utilizando de la marca Faith in Nature, que es sin perfume, y el de Cattier, el de arcilla y karité. Pero había algo que no me acababa de gustar que es que costaba bastante hacer espuma. Haciendo más investigación leí de alguien que decía que el jabón fuera rico en aceites, y así le quedaba el pelo muy suave. Así que busqué jabones, ecológicos y veganos, que fueran de base de aceites, como de almendra, de coco, de oliva y de jojoba. Y encontré los jabones de Amapola Biocosmetics y me encantan. Hacen espuma muy fácilmente, hacen muy buen olor y el pelo queda muy suave. He probado el de limón y aceite de árbol de té, el de arcilla y el de caléndula. Este último huele muy bien. Estos jabones son los mismos que utilizamos para lavarnos el cuerpo y este de caléndula es especialmente adecuado para pieles sensibles y de bebés y niños pequeños. Así para nuestro hijo de 2 años también es adecuado.

Como producto de estilismo para marcar un poco más los rizos, lo que me gusta más y es más fácil y conveniente, es el gel de Aloe Vera (uso el de la marca Aloe Pura) y me deja el pelo muy suave y rizado.

Otra cosa que se recomienda también para una buena salud del cabello es no usar calor, es decir, ni secadores ni planchas. Yo era una completa adicta a la plancha para el flequillo, pero gracias a seguir este método experimenté con otros peinados y ahora ya no la uso, sólo algún día puntual. El secador igual, sólo para días de frío que no quiero tener el pelo completamente mojado, lo uso para quitar la humedad. Tampoco las típicas toallas para secar el pelo, sino una simple camiseta de algodón. Los cabellos no se friccionan tanto, no se rompen y el algodón absorbe muy bien el agua.

Conclusión: me encanta no utilizar más productos comprados en supermercados y farmacias, me había llegado a gastar mucho dinero buscando el producto mágico para el cuero cabelludo, para el pelo, para los rizos. Es por tanto muy económico. Una pastilla de jabón dura mucho tiempo, contando que solo me lavo el pelo entre 4 y máximo 8 veces al mes. Es amigo del medio ambiente, no hay botellas de plástico por medio. Las botellas que os decía al principio que tenemos en la bañera son para meter el zumo de limón y poderlo verter bien; la otra contiene vinagre de sidra de manzana, que es el acondicionador que mi pareja y mi hijo utilizan, en lugar del zumo de limón.

No he hablado de los beneficios para la salud, que es otro de los grandes temas. Sí que he dicho que los químicos que hay en la mayoría de productos para el cabello son promotores de enfermedades, están relacionados con cánceres y problemas de piel y alergias, y contienen disruptores endocrinos. Pero lo que no he dicho son los beneficios que todo el mundo puede experimentar yendo no poo. He leído muchos casos que han solucionado sus problemas de caspa, psoriasis, de eccemas, dermatitis y otros utilizando el mínimo de productos o lo más naturales posibles sobre su pelo y su piel.

También en niños pequeños. Incluso con problemas de calvicie o de caída de pelo. Como el pelo se fortalece mucho después de dejar de usar aquellos productos químicos, la gente experimenta que el pelo está más fuerte y crece muy rápidamente. También crece en zonas donde estaba más debilitado como la zona de las sienes, donde se suelen hacer las conocidas entradas.

Ha sido liberador, va completamente acuerdo con mi filosofía minimalista, simple, natural de la que siempre hablo. Se necesitan pocos productos, sostenibles, económicos, naturales y mejor locales y de proximidad si se da apoyo a las empresas cercanas.

Seguiría hablando porque hay muchas cosas interesantes, pero os dejo a vosotras algunos enlaces para seguir leyendo sobre todo esto y también un grupo de Facebook donde hay un montón de documentos y es muy activo, donde la gente cuenta lo que les funciona y el que no, y solucionan dudas. Desgraciadamente, casi todo es en inglés, hay muy poco en castellano.

Conocíais el método no poo? Os animáis a probarlo? Espero que compartáis experiencias y dudas en la zona de comentarios!

Mi rutina a día de hoy, junio de 2019. Método curly girl

Estuve siguiendo esta rutina hasta abril de 2018, casi 4 años. Mi pelo estaba sano, suave, nada graso ni nada seco, brillante. Algunas personas me han hecho cumplidos sobre mi pelo a lo largo del tiempo. Pero, en cambio, yo me di cuenta que había dejado de prestar atención a mis rizos y apenas lo tenía ondulado. Recordaba como antes se me formaban tirabuzones en las capas interiores del pelo. Cierto que nunca se me rizaban demasiado las capas de encima. Siempre había tenido ese pelo que empieza bastante liso en la raíz pero entonces se empieza a ondular y sobre todo rizar por dentro y por detrás.

Entonces empecé a buscar otra vez soluciones naturales a mis rizos y encontré esta vez el movimiento curly girl inspirado en el “método curly girl”. Y desde abril de 2018 he estado aprendiendo y experimentando.

Los primeros meses, casi todo el primer año, introduje a mi rutina acondicionadores, mascarillas y geles, siempre de ingredientes naturales, cruelty free y veganos. Y mi pelo empezó a responder: cada día más rizado, hasta las capas superiores, aunque sin duda las interiores las tengo más rizadas pues los tirabuzones volvieron a aparecer.

De acondicionadores he usado el de Lavanda de Urtekram, el Saarema de Natura Siberica, el de cabello seco de Cattier, el Extracts de Superdrug, los de Noughty y alguno de Dr Organic (los tres primeros los encontráis también en Admira Cosmetics y Hola Vegano; Superdrug es una cadena de droguerías del Reino Unido; Noughty es una marca británica también). De mascarillas he probado de Shea Moisture, de Noughty y a veces he usado los acondicionadores dejándolos actuar durante media hora como una mascarilla. Shea Moisture se encuentra fácilmente en las droguerías del Reino Unido como Boots y Superdrug, y también en tiendas especializadas para pelo rizado online, como Talaku Especialistas en Pelo Afro (tienda online española) y Naturalistic Products (tienda online británica), o en Amazon. De geles he probado el Kinky Curly Custard Gel, el Bouncecurl Light Gel, el Curl Jelly de Umberto Gianini, el gel medio de Superdrug, he seguido usando a veces el gel de aloe vera y he probado un gel casero de semillas de lino. Los dos primeros los encontráis en las tiendas especializadas, el Gianini yo lo encuentro en Boots (en Londres), Superdrug es otra tienda del Reino Unido, y el gel de aloe vera en Admira Cosmetics y Hola Vegano, como los de la marca Aloe Pura, Lilà y Lily of the Desert.

Lo negativo de todo esto es que había pasado de tener una rutina capilar súper mínima y zero waste a tener que usar productos envasados en plástico y algunas veces bastante caros. Y además, notaba que las mascarillas (como la se Shea Moisture y la de Noughty) no me dejaban el pelo más hidratado y a veces parecía hasta un poco sucio.

Así que hacia mayo de 2019 me replanteé volver a buscar mi rutina zero waste que igualmente potenciara mis rizos. Empecé a probar mascarillas capilares naturales caseras. De momento he probado dos: una me dejó el pelo muy suave y la otra no. La que sí, era 1 plátano con 1 cucharadita de aceite de oliva, todo batido y aplicado al pelo en seco, dejando actuar durante media hora y entonces lavar normal. La que no, era de medio aguacate con 1 cucharadita de aceite de oliva, también batido.

El acondicionador envasado lo dejé y volví a usar mi agua con zumo de limón. Lo único envasado que sigo usando es una crema de rizos que me la aplico antes de aplicar el gel. Mi gel preferido es el Kinky Curly Custard Gel (solo en internet en las tiendas especializadas o en Amazon), pero también me va bastante bien el de Superdrug (más barato y lo encuentro en la tienda).

El gel casero de lino funciona bastante bien. Lo negantivo es que te lo tienes que hacer tú. Lo positivo es que es barato, súper natural, de un solo ingrediente! Se hace hirviendo semillas de lino en agua. No os puedo decir la receta exacta porque aún estoy buscando la perfecta. Podéis googlear “gel de lino” o “flaxseed gel”.

Tengo la intención de dejar de usar esa crema de rizos porque no sé si me hace nada y quedarme con la rutina siguiente:

  • Jabón/Champú sólido.
  • «Acondicionador” agua con zumo de medio limón (en 1 taza de agua).
  • Gel (Kinky Curly Custard Gel, el de Superdrug o el casero de lino).

Los últimos seis meses he estado usando un nuevo champú sólido, el de Nordic, para cabello normal y graso. Hace mucha espuma y en su composición tiene aceite de coco y otros aceites como el de argán. Lo encontráis en Admira Cosmetics y Hola Vegano.

Esta rutina la hago cada cinco días aproximadamente. Entre lavados, a veces me lo mojo y me pongo solo el zumo de limón y el gel. Lo que aprendido también es la importancia de la técnica, cómo aplicar los productos es casi tan importante que los productos en sí. Pero eso nos llevaría más tiempo en este post. Os recomiendo que busquéis en Internet, por hashtags en Instagram, los siguientes conceptos: curly girl, curly girl method, cgm y cuentas como las de @aidatinkerbell y @glorirovi, así como este grupo de Facebook del método curly girl en español: Curly Girl Method España

Me encantará escuchar vuestras experiencias con el método sin chanpú, curly girl y con productos naturales y veganos.

Foto de arriba: junio 2019 (4 años y 8 meses de no poo – low poo y 1 año 2 meses de método curly girl).

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