Como os decía en mi post “rutina cabellos, rizos, curly girl, minimalista y vegana” en estos momentos estoy intentando encontrar una rutina que suponga usar el mínimo de productos y que estos sean en gran mayoría hechos en casa y con productos naturales.

La piel absorbe todo lo que le aplicamos, así que lento, pero seguro irá a nuestro torrente sanguíneo, ya sea para beneficiarnos o para dañarnos (como es el caso de  químicos tóxicos). Se dice que si no te lo comerías, no te lo pongas en la piel.

En mis inicios del método no poo o low poo (mirad el post que os decía) experimenté con productos naturales para lavar y acondicionar el cabello. Para lavar probé arcillas y harinas, y para acondicionar vinagre de sidra, zumo de limón, ¡café!, tés e infusiones, leche de coco y compota de manzana. Puede sonar raro pero en realidad todos estos alimentos tienen propiedades buenísimas para piel y cabellos. En realidad, si pensáis en champús, acondicionadores y mascarillas del mercado, muchas llevan extracto de avena, manteca de karité, coco, aceites vegetales, limón, naranja, aguacate… un largo etcétera de alimentos cuyas propiedades se sabe que son buenas para nuestra piel y cabellos. Pero ¿en qué proporción están esos ingredientes y cuáles son todo el resto de ingredientes?

Es por eso que hay mucha gente que se ha puesto a experimentar y hacer sus propios champús, acondicionadores y mascarillas directamente con los productos naturales. En aquel entonces que probé todo aquello tuve éxitos y fracasos. Hay muchas cosas que no me funcionaron pero eso es porque cada tipo de pelo reacciona de una manera diferente a los productos. No es lo mismo un cabello de baja porosidad que uno de alta porosidad, un cabello rizado que uno liso, etc. Todos estos términos pueden ser complicados al principio y no voy a ir en detalle, os recomiendo que lo googleéis, que busquéis vídeos y fotos en Instagram y en Youtube para aprender qué tipo de cabello tenéis. De todas maneras vais a tener que experimentar igualmente y ver cómo responde vuestro cabello.

Por ejemplo, a mí los aceites o la leche de coco que es muy grasa no me van bien, me deja el cabello súper grasiento y es muy difícil de quitar. Así que si buscáis sobre hidratación y nutrición del cabello de manera natural os saldrán recetas con aguacate, leche de coco, aceites vegetales, manteca de karité… tenéis que ir con cuidado y ver que os vaya bien a vosotras.

Con la rutina que finalmente me quedé antes de conocer el método curly girl fue: lavar con un jabón sólido, aclarar/acondicionar con agua con zumo de limón y marcar rizos con gel de aloe vera. Así estuve casi 4 años pero realmente no estaba hidratando suficientemente mis rizos, con lo cual un día me di cuenta que mi cabello ya no se rizaba, lo tenía ondulado. Y es cuando empecé a buscar información sobre el método curly girl. Y ya llevo 1 año y dos meses aprendiendo y experimentando y el cambio ha sido bastante espectacular. Tengo el cabello más rizado que nunca, especialmente las capas superiores, que siempre me había costado que se rizaran. Y las capas interiores vuelven a formar tirabuzones.

El problema, como os decía en mi post, es que he tenido que introducir en mi rutina unos cuantos productos (acondicionadores, mascarillas y geles) los cuales no siempre son económicos, ni fáciles de encontrar (algunos solo en tiendas especializadas) y, además, vienen en botellas o tarros de plástico. Así que había hecho un retroceso en cuanto a mi camino hacia el zero waste (resido cero) con lo que no estaba nada de acuerdo. Tenía que encontrar la manera de encontrar productos sostenibles con el medio ambiente.

Y creo que ¡ya lo estoy consiguiendo! Hay unas mascarillas que se llaman fruit food o algo así, que no he probado, pero que he leído muy buenas opiniones sobre ellas. Concretamente me acuerdo de una que lleva plátano. Así que pensé, ¿por qué no buscar mascarillas caseras hechas con ingredientes naturales?, y así es como encontré mascarillas hechas de plátano, manzana, aguacate y muchos más alimentos. Sé que los aceites son muy buenos para nutrir el cabello pero, como os comentaba, en el pasado había tenido experiencias no muy buenas poniéndome aceite en el pelo. Pero probablemente porque me ponía demasiado. En la primera mascarilla que probé, que era de plátano, pensé ponerle un poco de aceite de oliva, pero solo una cucharadita. Batí un plátano, con una cucharadita de aceite de oliva y un poco de agua. Me la puse en el cabello seco y la dejé actuar durante 30 minutos. La retiré con agua y a continuación lavé como de costumbre con mi champú sólido (ahora estoy usando el Nordic para cabello seco y para cabello normal que podéis encontrar en Admira Cosmetics y en Hola Vegano). Aclaré con agua y zumo de limón (siempre hago 1 taza de agua con el zumo de medio de limón) y me puse el gel que he estado usando (el fuerte de Superdrug). Una vez seco realmente noté que la mascarilla me había ido súper bien: me quedó el cabello súper suave y brillante. ¡Victoria!, ya tenía una receta de mascarilla casera y natural que me iba bien.

Otro día probé una muy similar pero con aguacate: 1 aguacate (o medio, no recuerdo) y 1 cucharadita de aceite de oliva con un poco de agua para batir. Hice el mismo procedimiento (aplicada en seco, etc.). Y no, el cabello no me quedó suave como con la mascarilla de plátano, sino más bien seco.

Entonces tuve una idea para hacer un acondicionador, para los días que solo me mojo el pelo pero no me lo lavo con jabón/champú porque lo tengo limpio pero quiero darle vida a mis rizos otra vez (normalmente esto me pasa al cabo de 3 días de lavarlo con jabón/champú: los rizos han perdido bastante frescura y me gusta volverlo a “lavar” pero no lo tengo sucio, así que no uso jabón y solo uso acondicionador). Si el plátano me iba tan bien, ¿por qué no hacer un acondicionador solo de plátano, sin el aceite? Porque si pongo aceite pero no lo lavo después, el aceite no se va y queda el cabello grasiento. Y así lo hice. Pero le añadí también el zumo de medio limón. Así que hice 1 plátano con el zumo de medio limón y batí con un poco de agua y usé como un acondicionador normal. Otra vez los resultados fueron muy buenos (¡los de la foto!), el pelo súper suave, muy bouncy, sedoso y brillante.

Solo me quedaba sustituir el gel comercial por uno casero y, en realidad, ya había hecho pruebas hacía algunos meses: con semillas de lino. Podéis buscar recetas por Internet, yo todavía no tengo la perfecta, pero simplemente es hervir semillas de lino en agua hasta que el agua se vuelve espesa, con consistencia de gel y entonces se cuela. Las semillas se descartan, solo te quedas con el gel (las semillas se pueden comer o usar en una receta, son una gran fuente de grasas omega 3). Este gel se almacena en frasco de vidrio y en la nevera y puede llegar a durar hasta 3 semanas. Dicen que si le pones algún aceite esencial hace que se conserve mejor y además le da un buen aroma.

En la foto usé un gel de lino hecho con 1 taza de agua y 1 cucharada de semillas de lino, pero no dejé que se espesara suficiente y me quedó demasiado líquido. Aplicarlo fue difícil porque se escurría y acabé usándolo todo (básicamente me mojé todo el cabello con el gel de lino). Y los resultados, aún y así, no estuvieron nada mal. Pero la próxima vez o lo dejaré más tiempo hervir para que el líquido se espese más o pondré dos cucharadas de lino en lugar de una.

En resumen

Para acabar con el post de hoy os diré cómo ha quedado mi rutina por el momento, aunque ya veis que estoy en proceso de experimentación.

El día que me lavo el pelo:

(aproximadamente cada 5 o 6 días)

  • Mascarilla aplicada en cabello seco de 1 plátano (o 2) y 1 cucharadita de aceite de oliva (puede que ponga 1 cucharada la próxima vez) y batido con un poco de agua. Dejar aplicar durante 30 minutos con un gorrito de plástico (que uso siempre el mismo, lo lavo con agua y lo dejo secar) y un gorro encima (con un gorro encima se consigue más temperatura y de esta manera los productos hidratantes y nutritivos penetran mejor en el cabello).
  • Lavado con jabón o champú sólido. Ahora uso el Nordic (pero he usado de otras marcas como Amapola Biocosmetics, Dr Bronner’s y otros).
  • Aclarado/acondicionado con 1 taza de agua con el zumo de medio limón.
  • Marcado de rizos con gel de lino casero.

El día que quiero refrescar mis rizos

(pero no necesito lavar porque no lo tengo sucio, suele ser después de 3 días del lavado):

  • Acondicionador hecho con 1 plátano, el zumo de medio limón y un poquito de agua, aplicado en cabello mojado (como cualquier acondicionador).
  • Marcado de rizos con gel de lino casero.

Podría contaros bastantes cosas más, pero de momento lo dejo aquí. Tenéis experiencia con cosmética casera? Estaré encantada de escuchar vuestras aventuras con el método no poo, curly girl, cosmética natural, zero waste y vegana.

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