Barcelona, 28 de septiembre de 2019, ayer, mi primer cubo de la verdad con Anonymous for the Voiceless Barcelona. ¿Alguien me reconoce en la foto?

Anonymous for the Voiceless (AV) es una organización de derechos animales que se especializa en educar al público sobre la explotación de animales y en fomentar comunidades de activistas altamente efectivos en todo el mundo. Usamos nuestras voces a través del activismo conversacional como una fuerza de justicia para los animales. Mediante el uso de imágenes de prácticas de tipo estándar, exponemos al público a la VERDAD detrás de las industrias de explotación animal.

Participé dentro y fuera del cubo. Dentro, sosteniendo la pantalla, con la máscara, posición desde la cual pude ver las reacciones de las personas que se paran a mirar las imágenes. Imágenes de la práctica habitual en granjas y mataderos. Algunas personas pensaron que les estábamos mostrando imágenes de maltrato animal. Bueno, sí es maltrato animal, pero es la práctica normal, estándar, habitual y legal.

“No es lo mismo que lo hagan en un espacio abierto que en un espacio cerrado”

Fuera del cubo, hablando con aquellos que miran las imágenes y están abiertos a conversar. Un chico me dice que en su ciudad (en Francia) es habitual que las personas árabes maten a los corderos en las calles y que no le parece bien. Pero en una granja, cerrada y con personas que “saben lo que hacen” es diferente y no le parece tan mal. Y yo le pregunto: si la violencia está oculta, ¿es aceptable? Me dice que sí porque lo que él no quiere es que su hija vea esas imágenes.

Claro, esto es lo que nos ha pasado toda nuestra vida, nos han ocultado la verdad, porque ¿quién querría saberla? O sabiéndola, ¿qué haríamos con ella? No somos responsables de nuestras elecciones de consumo. La frase súper conocida: “Si los mataderos tuvieran paredes de cristal, todos seríamos vegetarianos”.

Le comento que yo hubiera preferido saber la verdad desde el principio porque entonces podría haber decidido por mí misma si quería seguir perpetuando esa realidad. Exactamente lo que pensé hace unos 8 años cuando vi por primera vez este tipo de vídeos. Dije: No, no voy a participar en esto, no voy ha hacer que por mi compra de productos animales esto siga sucediendo.

“Tendrían que matarlos mejor”

“Estoy en contra de estas prácticas pero lo que tendríamos que conseguir es que los mataran mejor, más humanamente, más rápido”, me dijeron algunas personas con las que hablé. Matar mejor. ¿No os parecen dos palabras que no pueden ir unidas? Matar humanamente. Humanamente significa “(adv.) De manera humana. ‘Reaccionó muy humanamente ante la situación’”, diccionario de la RAE. No, no existe ninguna manera humana de matar a alguien que no quiere morir.

Además, a la industria cárnica, lechera, de huevos, no les interesa esto, porque lo que quieren es el máximo beneficio económico. Estas prácticas son legales, están reguladas y hasta cuentan de un certificado de calidad. Normal y legal no necesariamente significa correcto.

Y hablamos de la muerte, pero, ¿y la vida que tienen estos animales? Sí, todas las personas con quien hablé estaban de acuerdo que esa vida era peor que la muerte. Así que empecemos por fijarnos en esa “vida” y ver que solo es tristeza, dolor y sufrimiento.

“¿Y qué haríamos con tantos animales si no los consumiéramos?”

Oferta – demanda. El consumidor pide, compra, consume y así la oferta sigue existiendo y, según como, aumentando. Las consumidoras decimos basta, no consumimos más estos productos, dejamos de ir a esas tiendas, dejamos de poner nuestro dinero ahí… la oferta por necesidad baja. Esto ya está pasando. Miradlo al revés. De la misma manera que actualmente hay tantos productos veganos nuevos que han salido al mercado porque ha habido y hay una demanda creciente por parte de las consumidoras por esos productos, lo mismo pasa a la inversa.

Y volviendo a la pregunta ¿qué haríamos con tantos animales? La respuesta es que la demanda de productos va disminuyendo progresivamente, de la misma manera la oferta, es decir, la cría de animales van disminuyendo. Porque los animales considerados de granja solo existen porque se crían para el consumo. Si no existiera el consumo de esos animales se dejarían de criar y al final ya no existirían. Hay quien pensará que eso es extinguir esas especies y lo ven igual de mal que la extinción de especies salvajes, pero por supuesto no es lo mismo. Vacas, cerdos, cabras y gallinas solo existen para poder ser consumidas, no para tener una vida propia. Así que, ¿existir para sufrir y ser asesinadas, enfermar, vivir un infierno? o ¿no existir? Yo tengo claro cuál opción escojo.

¿Y ahora qué?

Una vez se va acabando la conversación y vemos que los interlocutores están interesados en seguir sabiendo la verdad y parece que consideran el dejar de consumir animales, les damos una tarjeta con muchísima información. Por un lado hay una lista de documentales muy interesantes que se encuentran en YouTube o Netflix, algunos de los cuales son:

  • Earthlings (Terrícolas). (2005) (YouTube) Es un documental acerca de cómo los humanos utilizan actualmente a los animales de otras especies. Utilizando cámaras ocultas y grabaciones inéditas, Earthlings documenta las prácticas cotidianas de algunas de las industrias internacionales que más dependen de los animales. El documental incita a una profunda reflexión sobre los usos innecesarios y crueles que hace la humanidad de otras especies que habitan el Planeta, ya sea como mascotas, alimento, para vestido como entretenimiento o experimentación.
  • Cowspiracy. El secreto de la sostenibilidad. (2014) (Netflix) Es un documental que explora el impacto de la ganadería en el medio ambiente e investiga las políticas de diferentes organizaciones ambientales al respecto. Dentro de las organizaciones investigadas en el documental se encuentran Greenpeace, Sierra Club, Surfrider Foundation, y Rainforest Action Network.
  • Forks over knives (Tenedores sobre cuchillos). (2011) (Netflix) Un docuemental que examina la afirmación de que la mayoría, si no todas, de las enfermedades degenerativas que nos afligen se pueden controlar o incluso invertir al rechazar los productos de origen animal y procesados.

Luego, les recomendamos unirse al Desafío 22+, el cual tiene una web (en inglés) https://challenge22.com/, y grupos de Facebook, en diferentes lenguas. En español que yo conozca hay este grupo: https://www.facebook.com/groups/Desafio22.2019.Junio.1/

En estos grupos puedes experimentar el veganismo con veganos experimentados, cocineros y dietistas clínicos durante 22 días y gratis. Puedes preguntar cualquier cosa, exponer tus dudas, compartir tus experiencias y obtendrás respuestas rápidas a todo. Excelentes consejos sobre qué comprar y dónde encontrar productos, un montón de ideas de recetas y, lo que es más importante, estar rodeado por el apoyo de veganos expertos y dietistas clínicos profesionales.

¿Te interesa saber más?

Aquí estoy, ¡mándame un mensaje! También te puede interesar mi libro “Mi hijo se ha hecho vegano”, una guía práctica para entender y conocer realmente qué es el veganismo. Con información contrastada que destierra falsos mitos nutricionales, así como la orientación necesaria para organizar las comidas familiares. Con esta guía descubrirás que ser vegana es más fácil, más saludable, más económico, más sostenible de lo que imaginas. Una decisión que incluso puede beneficiar a toda tu familia al adquirir nuevos y saludables hábitos alimentarios. Más información aquí y aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *