¿Sabíais que muchas de las familias veganas en España no pueden conseguir un menú vegano para sus hijos/as en los comedores escolares? Tampoco existe la opción de que puedan llevar la comida de casa. Se encuentran que o sacan a sus hijos/as de la escuela al mediodía para que vayan a comer a casa o, en muchos casos porque no es viable esta opción citada, tener que consentir que sus hijos/as coman productos animales en la escuela, cosa que va en contra de sus más profundas convicciones éticas.

Mucha gente dice que “dejemos a los niños en paz, que los adultos podemos escoger si queremos consumir productos animales o no” pero que a los niños se les debe dar la opción de poder escoger, es decir, darles productos animales y que si ellos, en un futuro, cuando sean mayores (mayores de edad dicen) deciden que no quieren consumir productos animales pues entonces es su elección.

Consumir productos animales no es una opción

Pero es que pasa una cosa. Para las personas y familias veganas consumir productos animales NO es una opción. Para nosotros pensar en consumir un producto animal es algo que va en contra de nuestros valores más importantes, nuestra moral, nuestra ética y es algo que es inconcebible. Para poner una analogía, es como forzar a alguien que sí que come carne a consumir animales que ellos consideran que no son para el consumo humano, como perros, gatos, palomas o ratas. La mayoría de personas omnívoras considerarían impensable y asqueroso consumir estos animales. De la misma manera, a las personas veganas también nos lo parece con cualquier animal.

Perrito y cerdito, visto en @plantbasednews

Porque la línea que divide qué animales son para el consumo y cuáles son animales de compañía o animales salvajes o animales considerados majestuosos o animales tratados como plagas es totalmente aleatoria y depende de la cultura, las costumbres y las preferencias personales.

Para nuestra sociedad, los perros y gatos son animales de compañía, que tenemos en nuestras casas y que en la mayoría de casos tratamos como auténticos miembros de la familia. Les hacemos regalos, fiestas de cumpleaños y se nos rompe el corazón cuando nos dejan. Pero en otras culturas, por ejemplo en China, los perros y los gatos son criados y tratados para el consumo, de la misma manera que nosotros hacemos con los cerdos, terneras y gallinas.

¿Y las aves? El pollo y el pavo es lo que se consume en nuestra cultura, pero miramos con ojos llenos de amor a periquitos, golondrinas, tucanes, flamencos. En general, la gente tiene rechazo por las palomas y no tiene miramientos en si se hacen controles de estas (eufemismo para matarlas a millares, las que supuestamente están “en exceso”). ¿Y los patos, las ocas? Pues cuando los observamos en su hábitat les hacemos fotos, nos embelesamos con sus patitos, pero en cambio luego nos los encontraremos en nuestros platos (magret, paté, etc.).

Una persona vegana ha tenido la realización de darse cuenta de que esa línea que divide los animales como consumibles y no consumibles no tiene ningún sentido, y que tanto respeto le merece un perro como un cerdo como una paloma como una gallina.

¿Pero es saludable?

Dejando de lado la cuestión ética, la pregunta que muchos formulan y que las propias personas veganas nos hemos hecho en nuestra transición al veganismo es si una alimentación sin ningún producto animal, es decir, 100% vegetal es saludable. Y todavía más, si somos madres y padres, si una alimentación vegana es adecuada y saludable para nuestros/as hijos/as en edad de crecimiento, incluyendo bebés.

Y es ahí cuando descubrimos una gran cantidad de organizaciones y asociaciones de médicos, nutricionistas, dietistas, profesionales de la salud y científicos que apoyan, avalan y siguen una alimentación 100% vegetal para todas las etapas de la vida, incluyendo mujeres embarazadas, lactantes, bebés, infancia, adolescencia, hasta personas deportistas de alto rendimiento. Aquí podéis ver un listado de muchas de estas organizaciones a las que me refiero.

Entonces, si el veganismo no es una opción (pongo otra analogía que pone la psicóloga Melanie Joy: para una persona vegana tener que comer un producto animal, sea, cerdo, ternera, conejo, pollo, es como forzar a comer a una persona omnívora un Golden Retriever) y esta alimentación es saludable (demostrado con estudios científicos y pruebas documentadas que las personas que siguen una alimentación 100% vegana disfrutan de una perfecta salud; en realidad los estudios concluyen que la salud de las personas veganas que siguen una alimentación basada en alimentos naturales -verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas- gozan de mejor salud que las personas omnívoras, mayor esperanza de vida y tienen menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, cánceres, respiratorias, etc.), ¿por qué nos encontramos tantas dificultades y, en lo que ocupa el motivo de mi artículo hoy, la negativa de que nuestros/as hijos/as reciban un menú vegano en el comedor de la escuela?

Feumve (Familias Españolas Unidas por un Menú Vegano Escolar)

Compasión, foto de @vegan.r8

De aquí nace Feumve (Familias Españolas Unidas por un Menú Vegano Escolar) https://feumve.wordpress.com, que es la unión de varias familias afectadas por la situación de discriminación y exclusión resultado de la negativa por parte de la gran mayoría de centros escolares españoles a ofertar menús veganos.

Todas estas familias estamos trabajando para recopilar toda la información ya existente que avala que una alimentación vegana en niños es totalmente adecuada y saludable y poderla difundir a los organismos e instituciones pertinentes. De momento ya hay un buen recopilatorio de archivos en la web pero esta página está en desarrollo para seguir añadiendo mucha más información.

Se necesitan personas en diferentes ámbitos, por ejemplo que sepan grabar y editar vídeos, escribir, redactar noticias y artículos, comunicar, diseñar carteles y comunicaciones, etc. Para poder participar y unirte al equipo hay varios canales:
Grupo de Facebook
Representantes de las distintas comunidades autónomas
Diferentes acciones (Change.org, vídeos, ferias, etc.):

Los niños y niñas españoles comen demasiada carne”

Para añadir más información a lo anteriormente dicho, el otro día compartí en mi página de Facebook la reciente noticia que publica Greenpeace España sobre las conclusiones de una investigación que Greenpeace ha realizado a partir del análisis de 55 menús en centros de infantil y primaria de Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza y Soria, y es que “Los niños y niñas españoles comen demasiada carne” y que este elevado consumo de carne tiene consecuencias tanto para la salud como para el medioambiente.

El artículo sigue diciendo que “Los comedores ofrecen carne varios días a la semana a pesar de que Sanidad recomienda que lo hagan solo uno o dos.”

“’Los niños y niñas comen demasiada carne en los comedores escolares y eso no es bueno para su salud ni para la del planeta’, ha afirmado Luís Ferreirim, responsable de la campaña de Agricultura de Greenpeace España. ‘Las Administraciones deben garantizar que al menos se cumplan las recomendaciones establecidas, un máximo de dos raciones de carne a la semana, y las familias exigirlo. Necesitamos una auténtica revolución alimentaria para garantizar nuestra propia supervivencia y la de las generaciones futuras y está en nuestro plato hacerla’”. Más detalles muy interesantes en el artículo de Greenpeace España.

Y mientras tanto, tantas familias españolas que no pueden tener un menú vegano para sus hijos, cuando esta alimentación bien planificada y que cuente con variedad de legumbres, verduras, frutas y frutos secos, como decía antes, es del todo saludable. Muchas personas se llevan las manos a la cabeza cuando oyen hablar de niños veganos o menús veganos en comedores escolares pero es posible que sean totalmente desconocedoras de toda esta información de total actualidad y no se preocupan (porque ni lo piensan) que esos menús que sus hijos/as reciben en la escuela puede que no sean ni mucho menos tan saludables como ellas piensan.

Portugal ya tiene una ley

Y un apunte más a nuestro favor. Portugal, nuestro país vecino, ya aprobó el año pasado una ley que obliga a los comedores de cualquier institución pública a ofrecer una opción 100% vegetal. “Todos los edificios de servicios públicos de Portugal, han tenido seis meses para adaptarse a la nueva legislación. Hoy ya ofrecen en sus menús al menos una opción libre de productos de origen animal. Estas nuevas opciones son evaluadas por expertos para que cumplan todas las pautas saludables” (podéis seguir leyendo el artículo aquí).

Vivimos en unos tiempos en que debemos cuestionarnos muchas de las cosas que teníamos como establecidas, naturales y formaban parte de nuestra manera de hacer, pero que puede que no supiéramos tanto sobre la realidad de esas prácticas y que solo las siguiéramos por tradición y porque “siempre se ha hecho así”. Los grandes cambios en la historia se han dado porque un grupo de personas se dieron cuenta de que había injusticias que se tenían que resolver e hicieron todo lo que pudieron para cambiar las cosas. Todas somos parte de estos cambios. Únete.

Feumve (Familias Españolas Unidas por un Menú Vegano Escolar).

Y por último, en mi libro Mi hijo se ha hecho vegano hablo del fenómeno creciente de adolescentes que se están haciendo veganos por motivos éticos, medioambientales y de salud. Toco estos motivos y dedico varios capítulos al tema de la nutrición 100% vegetal bien planificada y saludable. Los Nutricionistas Veganos han revisado la sección sobre alimentación. Este libro es recomendable para todas las personas en su transición al veganismo o que quieren reducir considerablemente su consumo de productos animales pues es una guía práctica para entender esta filosofía y estilo de vida, desde los motivos de tomar esta decisión, pasando por la alimentación, hasta otros aspectos como los cosméticos, la ropa y el entretenimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *